Historia de la Euro

Campeonato Europeo 1964

Repasamos la historia del Campeonato Europeo que vio a España coronarse campeón en 1964

John Brewin y Martin Williamson

Innovaciones

•  Repeticiones en caso de empate luego del doble partido de las eliminatorias

Controversias

• Grecia se retiró de la competencia después de sufrir un empate ante Albania en la ronda preliminar

• El general Franco, el dictador fascista de España, quien había prohibido que su país enfrentara a la Unión Soviética en el torneo de 1960, cedió y fue premiado al poder presenciar desde un palco cómo España batía a la Unión Soviética en la final

Trivia

• Inglaterra disputó su partido en casa de las eliminatorias contra Francia en Hillborough. La selección local, dirigida por última vez por Walter Winterbottom, fue abucheada tras sufrir un empate de 1-1.

• Dinamarca se clasificó a la Eurocopa con victorias sobre Malta, Albania y Luxemburgo.

• Solamente se dieron cita 3,869 espectadores en el enorme Camp Nou para el partido por el tercer lugar entre Hungría y Dinamarca

Al parecer, la postura negativa de Franco en torno al primer campeonato europeo se había alterado cuatro años después. El punto culminante del torneo vería a su selección nacional recibir y doblegar a los soviéticos en Madrid.

Sucedió así

Hubo más interesados esta vez y 29 países se inscribieron en las eliminatorias. Mientras que los alemanes se mantuvieron distantes aun, Inglaterra se lanzó y en el primer duelo competitivo de Alf Ramsey cayó por marcador global de 6-3 frente a una Francia inspirada por Kopa. La política volvió a jugar un papel cuando Grecia se rehusó a enfrentar a los albanos y de inmediato fueron expulsados del torneo sin siquiera haber pateado un balón.

España había emprendido una misión de reconstrucción al no poder contar con los jugadores naturalizados como Di Stefano, Ferenc Puskas y Ladislav Kubala. El técnico José Villalonga depositó su confianza sobre las estrellas más jóvenes como Vicente Guillot del Valencia, Pedro Zaballa del Barcelona y Amancio del Real Madrid. Él también tenía a su disposición el gran talento de Luis Suárez, quien había guiado al Inter de Milán a alzar la Copa de Europa.

Uno de los compañeros de club de Suárez, Sandro Mazzola, era parte de la nueva generación de talento italiano. El delantero formaba una dupla de lujo con Gianni Rivera del Milan. Los italianos demolieron a los turcos por marcador global de 7-0 mientras que sus homólogos españoles destrozaron a Rumania, 6-1. Las víctimas más sorprendentes de la primera ronda fueron los checos a manos de Alemania Democrática - apenas dos años después de haber sido subcampeones de la Copa del Mundo.

La segunda ronda vio a la nueva generación española conseguir con dificultades una victoria ajustada sobre Irlanda del Norte mientras que Yugoslavia, el subcampeón del torneo anterior, quedó eliminada cortesía de los suecos. Holanda, a unos años del conjunto que revolucionaría el fútbol, perdió vergonzosamente ante Luxemburgo mientras que la eficacia de la Unión Soviética frenó la participación del joven seleccionado italiano. La atajada de Yashin de un penal de Mazzola fue la última oportunidad de los italianos.

España no halló obstáculos en la ronda de ocho y destrozó a la República de Irlanda, 7-1, pero los franceses sucumbieron ante las habilidades de Florian Albert de Hungría, y los magiares los despacharon, 5-1. Sería la última batalla para la asociación mítica gala de Fontaine y Kopa.

La Máquina Roja continuó su paso con un triunfo de 4-2 sobre Suecia, mientras que Dinamarca superó por la minima a un Luxemburgo en la cúspide de sus logros futbolísticos cuando se requirió una repetición luego de los partidos de ida y vuelta. El artillero Ole Madsen anotó los seis goles de los daneses en esos tres partidos.

España adoptó su posición como nación anfitriona y tuvo que darle la bienvenida a dos países del bloque soviético, la Unión Soviética y Hungría. Los daneses y Madsen se quedaron sin combustible y los rusos avanzaron fácilmente en el Camp Nou del Barcelona.

El progreso de los anfitriones fue mucho menos fluido. Un gol de Amancio en la prórroga a solo cinco minutos de los 120 les sirvió para eliminar a los húngaros, quienes se tuvieron que conformar con el tercer lugar cuando derrotaron a los daneses por 3-1. Madsen se despidió del torneo con 11 goles en su haber.

La final - una batalla de ideales rivales políticos así como futbolísticos - tuvo lugar en el Santiago Bernabeu mientras Franco observaba desde el área VIP. El Generalísimo debío sentirse orgulloso cuando su conjunto inspirado por Suárez despedazó a los rusos perseverantes.

Pese a que un gol temprano de Jesús Pereda fue empatado por Galimzian Khusainov, un magnífico cabezazo de Marcelino vio a los anfitriones alzarse con el título. Se había logrado una victoria de propaganda sobre los odiados comunistas.

© ESPN

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