Historia de la Euro
Campeonato Europeo 1984
Repasamos la historia del Campeonato Europeo que vio a Francia coronarse campeón en 1984

Innovaciones
• Volvió a implementarse la ronda semifinal luego de haberse descartado en 1980
• Se eliminó el partido por el tercer lugar, que nunca llegó a ser popular con los hinchas
Controversias
Ninguna
Trivia
• Alemania Federal también buscó ser el país sede del torneo
• Una ley nueva permitió que un grupo de hooligans alemanes fuesen deportados el mismo día en que fueron arrestados por los incidentes en torno al partido entre Alemania Federal y Portugal
• Michel Platini anotó en los cinco partidos de Francia y su cuenta de nueve goles triplicó el total del segundo mejor goleador
• Francia es, hasta la fecha, el ultimo de tres países que se han consagrado campeones en suelo nacional
• Enzo Scifo (Bélgica) es el jugador más joven en disputar un partido de la Eurocopa. Él tenía 18 años y 115 días cuando fue titular ante Yugoslavia
Sucedió así
Rara vez un equipo ha dominado un torneo de la misma manera en que el excelente plantel francés de Platini, Giresse y Tigana hizo con este torneo. Ellos habían llegado lejos en la Copa del Mundo más reciente, y con la ventaja adicional de ser los anfitriones, barrirían a todos los que se interpusieron en su camino.
Fue la primera Eurocopa en la cual participaron las 33 federaciones miembro de la UEFA y los equipos iniciaron la eliminatoria repartidos en cuatro grupos de cinco y tres grupos de cuatro.
La Inglaterra de Bobby Robson sufriría una campaña desastrosa en las eliminatorias, derrotados por los daneses en Wembley y excluidos por apenas un punto.
En ese momento esto pareció ser un desastre inglés, pero considerando que ésta era la generación dorada de Dinamarca de Michael Laudrup, Allan Simonsen y Preben Elkjaer Larsen, la retrospectiva le daría otro matiz. Y los daneses arrasarían en la Eurocopa.
En las eliminatorias, Portugal justo superó a la Unión Soviética, los galeses se quedaron cortos ante Yugoslavia mientras que Rumania dejó fuera a los suecos. Todos estos grupos se decidieron por un punto mientras que Irlanda del Norte fue vencida por Alemania Federal por diferencia de goles.
El último cupo se determinó por el mismo criterio, pero en circunstancias muy controversiales ya que España necesitaba ganar por 11 goles para marginar a los holandeses. Increíblemente, una victoria por 12-1 le entregó la clasificación a los españoles y los holandeses permanecerían sospechosos por siempre.
Una vez arrancó la Eurocopa, los galos entraron en ritmo con un triunfo de 1-0 sobre los daneses, quienes se vieron afectados por la fractura de pierna que sufrió Simonsen. Michel Platini, parte del cuarteto legendario del mediocampo con Jean Tigana, Alain Giresse y Luis Fernández, anotó el gol. No sería su último.
Los belgas, una de las mejores selecciones de Europa, fueron goleados por 5-0 cortesía de un hattrick de Platini y tantos solitarios de Giresse y Fernández.
Entonces llegó el turno de los yugoslavos, ya eliminados, pero listos para dar batalla. Ellos fueron despachados por otra tripleta de goles de Platini. Los daneses vapulearon a los yugoslavos por un 5-0 que no delató el esfuerzo del equipo perdedor y requirieron un gol tardío de Elkjaer contra Bélgica para merecer el segundo lugar del grupo.
La historia de amor de Alemania Federal con la Eurocopa se agrió en Francia. Un empate inicial aburrido con Portugal, una victoria suertuda sobre Rumania con dos goles de Rudi Voeller y un revés de último minuto ante los españoles los vio finalizar por debajo de los portugueses y los españoles.
Después de un empate soporífero de los españoles con los rumanos y un empate con los portugueses, ambos conjuntos ibéricos se clasificaron cuando una diana de Nené bastó para que Portugal batiese a los rumanos también.
El progreso precario de España continuo en su partido de semifinales contra Dinamarca. Un gol temprano de Soren Lerby fue anulado por un disparo de Maceda a los 67 minutos. La prórroga fue un fiasco y la definición por penales no fue apta para cardiacos. Elkjaer, una de las estrellas del torneo, tendría que tomar el cáliz envenenado de fallar el penal fatídico.
La otra semifinal se convertiría en un clásico. Francia cobró una ventaja temprano con un tiro libre de Jean-Francois Domergue y dominó las acciones hasta que Fernando Chalana le envió un pase cruzado a Jordão, quien anotó de cabeza.
Los franceses apretaban, pero el tiempo y el heroismo de Manuel Bento enviaron el encuentro a la prórroga. Allí los portugueses se pusieron arriba cuando Chalana y Jordão se combinaron nuevamente.
Sin embargo, Francia no había terminado. La sagacidad de Platini ganó tiempo para que Domergue anotara su segundo gol. Ahora Portugal estaba contra las cuerdas y parecía que los penales serían su salvación.
Pero el motor de Tigana seguía encendido; ganó una marca y entró al área de los portugueses. Bento se quedó sin suerte cuando le entregó el balón a Platini. El francés no iba a fallar desde ahí. Una nación entera se regocijó cuando Platini atacó.
Toda esa dicha hubiera tenido que atenuarse si los anfitriones hubieran perdido en la final. Pero corrieron con suerte pues el equipo español se vio plagado por lesiones y suspensiones. Fueron doblemente afortunados cuando al arquero y capitán español Luis Arconada se le escapó de sus manos un balón que tenía atajado luego de un tiro libre de Platini al minuto 57 y fue incapaz de impedir que cruzara la línea de meta.
Fue el noveno gol de Platini en un torneo que él había dominado regiamente. Pero Tigana había tal vez igualado sus proezas en la cancha. Con su energía imponente, fue el arquitecto de una oportunidad dorada para que Bruno Bellone anotase el gol decisivo sobre el final de un partido que nunca había estado en duda pese a la tarjeta roja que recibió Yvon Le Roux.
Francia, el país que había creado el torneo de la Eurocopa, podía al fin celebrar un campeonato de importancia. Y lo habían ganado con estilo despampanante, a la francesa.
© ESPN